
Son las doce dos mi muela me empieza a doler , escucho el abanico como mueve las persianas golpiandose una a la otra , yo recargada en mi almuada nueva gigante que compro aora mama,ella dormida alado de mi , yo casi acostada en la cama el ruido del aparato es ensordesedor ,siento que la noche no tienen fin no habra ya mas sol , solo pienso y vuelvo a pensar como es que todo puede ser tan complejo y arrogante.
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